NEUROMODULACIÓN

Esta técnica consiste, en la aplicación de una corriente de baja frecuencia cerca del sistema nervioso periférico para aumentar o disminuir la excitabilidad de un grupo de neuronas; se estimula y resetea el impulso nervioso para el buen funcionamiento neuromuscular. Con esta corriente despolarizamos esas vías que informan al cerebro del dolor que cursa en nuestro cuerpo. Esto funciona realmente bien con dolores crónicos (más de 3 meses).

A través de la neuromodulación podemos conseguir una disminución del dolor y una mejora en el control neuromotriz (se traduce en mejoría de la movilidad).

Una de las ventajas de este tipo de tratamiento es que es totalmente compatible con otras técnicas de fisioterapia como son la punción seca y la electrólisis percutánea.

Esta técnica es posible aplicarla a todo tipo de personas beneficiándose de su pronta recuperación. Por supuesto la introducción de esta técnica en la práctica clínica permite acelerar los tiempos de recuperación, siendo de utilidad una vez instaurada la lesión, así como en un abordaje preventivo de la disfunción.